Enfermería como garantía de humanización en la Emergencia
Julio2005
“CROMAÑÓN “
El personal de Enfermería de Emergencias hace más de una década venimos manifestando acerca de las condiciones de “internacion” de los pacientes en el sector, consideramos que son peligrosas y comprometen cualquier intento de restablecimiento de la salud. Pues, desde el inicio de la consulta, el ambiente que se les brinda a los niños dista mucho de poseer finalidad terapéutica positiva y por otro lado, la ansiedad e incertidumbre, lógica de los padres, con la actual organización del servicio, aumenta. Y sus críticas, muchas veces violentas, recaen sobre el personal que diariamente trabajamos en Emergencias.
Respecto a las condiciones de los niños y padres internados, mas allá de los impedimentos físicos y humanos de atención (camillas duras, ambientes fríos, hacinamiento, ninguna posibilidad de confort, etc) afirmamos que no son dignas y no respetan lo derechos de los niños.
Somos muchos, hoy en día, los que interpretamos que atender bien humanamente y tecnológicamente a los pacientes en las instituciones públicas, ya no depende del voluntarismo o de las “ganas” que tengan sus empleados, ni de las decisiones caprichosas de las autoridades políticas de turno. Hoy, ser bien tratado y cuidado es un derecho constitucional que tienen todos los niños de nuestro país. Los que vulneran, con su acción o con decisiones contrarias a este derecho están cometiendo acciones punibles.
Existe un marco de legalidad en que el niño esta inserto en nuestro ordenamiento jurídico, con la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño. Los Derechos del Niño fueron incorporados a la Constitución Nacional, donde asimismo se incluyen los Derechos de los Niños Hospitalizados.
Por lo tanto “Años atrás, no respetar los derechos de los niños era aberrante.
Hoy, además, es inconstitucional”.
Mencionaremos algunos de esos derechos׃.
* A la vida, sin ningún tipo de discriminación.
* A no sufrir hospitalizaciones evitables o innecesariamente prolongadas.
* A que se calme su dolor.
* A ser considerado sujeto de derecho y ser humano integro en todos sus aspectos.
* A no ser objeto de pruebas o ensayos clínicos sin consentimiento informado de sus padres.
* A recibir todos los cuidados y recursos terapéuticos disponibles que permitan su curación o rehabilitación.
* A protección ante situaciones traumáticas evitables derivadas de prácticas administrativas u
organizativas inadecuadas.
* A que se tomen todas las precauciones para evitar el estrés físico y emocional en los niños.
* A disfrutar de los derechos contenidos en la Convención sobre los Derechos del Niño
Como profesionales de la Enfermería llegó el momento de reflexionar sobre׃
¿Son los niños considerados personas?
¿De que hablamos cuando hablamos de derechos?
Como profesionales de Enfermería tenemos que asumir una conducta tendiente a exigir que se invierta en forma acelerada en el capital humano de los niños y los adolescentes, pues se los está condenando a involucionar en la calidad de vida.
El modelo biomédico parece carecer de herramientas conceptuales y prácticas para la creación de condiciones de atención apoyadas en el reconocimiento del carácter de persona de los niños. La rutina de atención no incluye a los niños como personas ni como ciudadanos con plenos derechos, independientemente de la edad.
En nuestro país, la infancia es el sector mas expuesto y vulnerable de la sociedad por la crisis economica que atravesamos y por la carencia casi absoluta de políticas. El paso del paradigma de considerar al niño “menor objeto de tutela del estado” a “niño sujeto de derechos” tiene que cobrar fuerza especialmente en el campo del derecho a la salud.
Reafirmemos nuestra necesidad de trabajar por los niños, por sus derechos y carencias. No sólo por que en ellos está la semilla de un mundo mejor, sino porqué son la realidad misma de la pureza y merecen la protección de todos. Sólo cuando todos tomemos conciencia de lo que los derechos de los niños significan, vamos a empezar a recapacitar en mejorar la calidad de vida de la niñez tan maltratada y tan poco valorada hoy.
Esa toma de conciencia puede tener un inicio ahora, sólo tenemos que empezar a cumplir con los derechos y las obligaciones que tenemos como adultos y como profesionales de la Enfermería.
Nuestra ley de ejercicio profesional nos confiere el derecho a “negarse a realizar o colaborar en la ejecución de practicas que entren en conflicto con convicciones religiosas, morales o éticas....”
A “respetar en todas nuestras acciones la dignidad de la persona”
A “denunciar hechos que pudiesen tener carácter delictuoso, o condiciones de trabajo o cualquier circunstancia que pudieran comprometer la salud de la población”.
Llendo al encabezamiento donde nos preguntamos si quieren que se repita un suceso “cromañon”, sin ninguna intención de utilizar, ni política ni sectariamente el hecho que estremeció a toda nuestra sociedad, no descartamos que lo mismo pueda acontecer en nuestro lugar de trabajo. Se hablará de accidente, cuando no ignoramos que detrás de la palabra “accidente” se oculta una serie de acciones ineficientes y de conductas irresponsables de los funcionarios o dirigentes.
Hipotéticamente (con la ilusión que nunca suceda, un acontecimiento “cromañon”), una vez ocurrido en el Área Emergencia, continuaría con el planteamiento de los posteriores y tardíos PORQUÉ
· ¿ Porqué había más de 30 niños “internados” cuando la capacidad permite tener sólo 11 pacientes?
· ¿Porqué estaban hacinados los pacientes con sus padres?
· ¿ Porqué estaban sobre camillas duras, sin ruedas, ni barandas protectoras?
· ¿ Porqué había material potencialmente inflamable, como por ejemplo tubos de oxígeno sueltos?
· ¿ Porqué había solamente un médico con amplia experiencia para asistir a tantos pacientes?
· ¿ Porqué había personal de Enfermería que trabajaba 14 o 17 horas diarias?
· ¿ Porqué no había detectores de humo en los improvisados lugares de “internacion”?
· ¿ Porqué con las condiciones de atención se violaba los derechos constitucionales del niño internado?
· ¿ Porqué no existía un plan de evacuación?
· ¿Funcionaron los matafuegos, eran suficientes, supieron utilizarlos?
· ¿ Los paneles del sector eran inhifujos, liberaron gases tóxicos, de que material estaban constituidos?
· ¿ Porqué el Ministerio de Salud permitía tener pacientes en estas condiciones?
· ¿ Porqué el Ministerio de trabajo “habilitaba” estas condiciones de trabajo para el personal?
· ¿ Porqué el Director del Hospital y todo el Consejo con su poder político, evitaron lo acontecido?
· ¿ Porqué el Jefe del Área no arbitró las medidas necesarias para impedir la superpoblacion de niños?
· ¿ Porqué los Enfermeros/as del lugar, aceptaban “atender” a los pacientes en semejantes condiciones.?
Después llegaran los interrogantes y posteriores resoluciones de la justicia ׃
¿ Nos acusarán de homicio culposo agravado?
¿ Nos imputarán de ser coorganizadores del servicio?
¿ Nos indagarán porque seguíamos atendiendo en esas condiciones de inseguridad para los pacientes?
Por otro lado, el tener una ley de ejercicio profesional, de ninguna manera será atenuante si manifestamos que sólo respondíamos a indicaciones médicas.
¿ Dirán que demostramos desprecio por la integridad física y emocional de nuestros pacientes?
¿ Señalarán que las medidas de seguridad para los niños y sus familias estaban totalmente relajadas?
¿ Interpretarán que nos interesaba tener tantos pacientes para poder hacer horas extras?
¿ Nos pronunciarán que tendríamos que haber estimado la posibilidad de no asistir pacientes en esas condiciones?
¿ Nos culparan de improvisados y de faltos de condiciones profesionales?
¿Posteriormente se presentará el peor de los juicios, el juicio de nuestra familia y el de toda la sociedad?
Firmemente para evitar que pase algo mañana hay que hacer algo hoy. Los discursos protectores de los derechos del niño, especialmente del niño internado, no alcanzan, tenemos que efectuar acciones concretas.
Como agentes de salud nos corresponde denunciar todas y cada una de las situaciones que ponen en riesgo la seguridad y sobre todo la dignidad de nuestros pacientes.
Presento, para concensuar entre todos, tres acciones iniciales:
1 Asistir profesionalmente el número de pacientes que se adapte rigurosamente a las condiciones edilicias del lugar, donde las prioridades sea la seguridad para el niño y su familia.
2 Alentar, tratando de aportar continuamente, a los organismos que bregan por el bienestar de nuestra niñez, para que la letra y el espíritu de todos los instrumentos jurídicos se trasformen en políticas, programas y acciones concretas, que permitan evidenciar el reconocimiento constitucional que los niños son “sujetos de derechos”
Si no logramos ver al niño como persona de derechos muy difícilmente podemos respetarlo y darle calidad de vida.
3 Acciones tendientes “a cuidar a quienes cuidan”, mediante la urgente presentación gremial ante las entidades oficiales correspondientes, en lo concerniente a condiciones de higiene y seguridad laboral en nuestro lugar de trabajo. Analizando los factores (edilicios, iluminación, ventilación, peligros químicos, biológicos,ect) que ponen en riesgo la salud laboral, transformando el lugar en insalubre y riesgoso para los trabajadores de la Emergencia.
El compromiso es una entrega constante de propuestas, no sólo sobre las cuestiones mencionados, sino también, en el amplio campo de dificultades que en el Area se presentan, para que, con la participación eficaz de todos, podamos brindar un servicio de calidad y con equidad para los pacientes. Y paralelamente reformar las condiciones para mejorar la calidad de vida de los trabajadores de Emergencia en forma progresiva y constante basándose en la cualidad humana de todo el personal involucrado (la Calidad no está en las cosas que hace la gente sino en la gente que hace las cosas).
Sin más me despido de Ud. muy atte.
Abelans Miguel