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Nota a la Oficina de Denuncias de Violenc ia Laboral en la Fiscalia Nacional de Investigaciones Administrativas

Por Anónimo - 22 de Agosto, 2006, 18:06, Categoría: General

Buenos Aires, 17 de Julio de 2006
 
FISCALIA DE INVESTIGACIONES ADMINISTRATIVAS
FISCALIA N 5
OFICINA DE DENUNCIAS DE VIOLENCIA LABORAL
DR. JULIO RASTELLI
Expediente N 22694/4342/06
                                                     
                                                       Me dirijo a UD para manifestarle las particularidades  de las “tareas” y las “condiciones” para desarrollarlas, que me fueron caprichosamente  impuestas, que considero, es una evidencia más de la coherencia arbitraria administrativa, nuevamente, iniciada por la Directora de Enfermería Lic. LUISA PIEDRA, posteriormente avalada por sus inmediatos jerárquicos, que le dan “forma legal” al notorio  abuso del poder, que me maltrata y humilla sistemáticamente. 
 Vulnerando en estos momentos mi derecho a la integridad física (hipertensión arterial)  psíquica (estado de angustia permanente) y social (conflictos en mi familia).
 
                                                        La coherencia manifestada, esta en todas las acciones administrativas, que en realidad, son ataques permanentes hacia mi persona, con persecuciones tendientes a provocarme aislamiento, detrimento de mi autoestima, descalificación de mi actuación profesional, supresión de mis derechos, intimidaciones, falsas denuncias (sumario), afectación a tareas irrevelantes, quita de personal a cargo e indiferencia y falta de respuesta a mis reclamos.
 
                                                        Desalentado, relato situaciones indudables de acoso encabezadas por la Directora de Enfermería Lic. LUISA PIEDRA, que a pesar, de las instancias acudidas:
 -Recurso (s/Amparo ley 16.986) en lo Contencioso Administrativo Federal, Juzgado Nro. 5, Dra. Córdoba, Nro. Expediente 14532/2006, asignado el 26/04/2006, sin ningún tipo de señal hasta el momento.
 
-De los reclamos de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
 
-De la denuncia en la Defensoria del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Área Control   Comunal (Dr. Fachal) Nro. Actuación 116/6.
 
-Y últimamente , aún , con la intervención de la Oficina de Denuncias de Violencia Laboral la perversidad  del acoso, no solo no se detiene , sino que va en aumento, prueba de lo que manifiesto, es la resolución de la máxima autoridad del Hospital , que inconsultamente y contra mi voluntad “inventa” un puesto fraudulento, asignándome tareas inútiles, absurdas y peligrosas , que buscan un solo y claro objetivo: que la degradación de mis condiciones laborales, junto al hostigamiento moral constante , comprometan mi continuidad laboral en el Hospital, tendiendo a que me automutile quebrantándome mi salud o renuncie.
 
                                                        Me parece, ampliar, previamente a manifestarme sobre las “tareas” impuestas,  precise que es la profesión de Enfermería, dejando la visión arcaica, distorsionada e interesada que usualmente se tiene, habitualmente, para mantener la hegemonía médica.
 
Enfermería es una profesión, con las siguientes características:
 
-Estudios secundarios completos, luego 3 años para alcanzar el nivel profesional y posteriores 2 años para alcanzar el nivel de Licenciatura en Enfermería.
-Es una profesión con contenido y acciones propias, fundamentadas científicamente.
-Posee una Ley de Ejercicio Profesional (ley 24.004).
-Profesión que sostiene el 70 – 80 % de las tareas asistenciales en los Hospitales.
-Profesión que fue incluida en la Carrera Profesional Hospitalaria por la resolución 297/94.
-Profesión que fundamentalmente “cuida” a los pacientes, a diferencia de la profesión medica que esta identificada por “curar”.
 
                                                        Falta transformar una imagen social deformada, y que las autoridades sanitarias dejen de violar nuestra ley de ejercicio profesional, desvalorizando nuestro trabajo, desfigurando nuestro auténtico rol, denigrando nuestra retribución salarial y con la habitual violencia (corrupción) del sistema estatal que busca disciplinar a quienes intenten “romper” la imagen de enfermeros/as dóciles, sumisos , fácilmente “gobernables” , integrantes de una clase o de un género sin derechos a la autonomía profesional y constantemente subestimados todos sus  Derechos .
 
                                                        La evolución de la Enfermería es  evidente, ya esta dejando de ser un “para-médico” o un “ayudante del médico”,actualmente tiene las características del avance de la medicina, en el conocimiento y surgimiento de múltiples especialidades, según las edades (Pediatria, neonatología, gerontologia, ect) de los pacientes y/o los órganos o sistema afectados (cardiología, neumonologia, oftalmología, traumatología, etc.).
 
                                                        Respecto a lo manifestado, mi especialidad actual es la Emergentologia Pediátrica (atención de las urgencias y emergencias en los niños), ya que, los últimos 19 años me desempeñé  como Jefe de Enfermería, en la Guardia de Emergencias del Hospital Garrahan. Que por las especiales condiciones de los niños se requiere entrenamiento y capacitación, que aseguren una atención eficiente y segura, en situaciones donde la premura, la organización de la asistencia y el trabajo en equipo son fundamentales para salvar la vida de los pacientes pediátricos, en situaciones de emergencia.
 
 
                                                        Mi desarrollo profesional giró  siempre en la especialidad de Urgencias, siendo constante mi capacitación y entrenamiento, asistiendo a cursos, congresos y jornadas (nacionales e internacionales)  En numerosas ocasiones, como relator en temas de urgencias (deshidratación grave por diarrea, dificultad respiratoria, accidentes infantiles, tratamiento del dolor en urgencias, organización y equipamiento de un servicio de Emergencias, etc.).
 
 
                                                        Mi trabajo en la Guardia, donde ingresé  por concurso (anteriormente realicé idénticas funciones de conducción en el Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez) y el compromiso asistencial demostrado no merecieron observación ni cuestionamientos y esto puede UD. verificarlo solicitando  acceder  a mi legajo laboral en la Gerencia de Recursos Humanos y a mi historia clínica médica en la Dirección de Medicina Laboral del Hospital. (Evoco que entregué a su Fiscalia mis evaluaciones de desempeñó)
 
Mis funciones  en la Guardia, las puedo resumir, puntualizando:
 
-Asumía la conducción de un grupo de 45  personas, entre Auxiliares y Enfermeros/as, distribuidas en las 24 horas, para asegurar una atención adecuada y constante de los pacientes.
-Asignando las respectivas actividades, según los diversos sectores y tratamientos.
-Programaba francos, licencias del plantel de Enfermería.
-Solicitaba la provisión constante de recursos materiales, medicamentos  y equipamiento.
-La capacidad de internacion de la Guardia era de 30 a 35 pacientes.
-Supervisaba la atención de Enfermería en dichos niños internados.
-Participaba en la atención de los pacientes graves, en las reanimaciones cardiorrespiratorias y   en el traslado de pacientes politraumatizados.
-Evaluaba el personal a mi cargo.
-Realizaba capacitación en servicio a residentes de Enfermería. Ect.
 
 
                                                        Mis actuales tareas, que surgen obviamente de acciones hostiles ,ejecutadas por la Directora de Enfermería Lic. LUISA PIEDRA y ratificadas por sus inmediatos superiores, todos con clara manifestaciones de conductas arbitrarias, que valiéndose de su posición jerárquica o de circunstancias vinculadas con su función, atentan contra mi Dignidad e integridad física, psicológica y social, a través de ostensible abuso de poder.
Con acciones de maltrato psíquico y social:
 
-Asignándome misiones innecesarias o sin sentido, con la clara intención de humillar.
-Juzgar de manera ofensiva mi desempeño en la Institución.
-Bloquear asiduamente mis iniciativas de interacción buscando mi aislamiento.
-Cambiarme de sitios de trabajo, inicialmente Consultorios Externos, luego Trasplante de
   Médula y ahora al sector Vacunación.
-Se me priva de información y de herramientas para gestionar.
-Se me pone en un conflicto ético, humano y profesional, al darme a gestionar y supervisar una actividad que desconozco.
-Se me obliga a realizar tareas denigrantes para mi dignidad humana.
 
 Con acciones que entiendo de acoso laboral, por la acción persistente y reiterada de incomodar mi trabajo, que ya esta instaurado, afectando mi salud (hipertensión arterial).
 
                                                        La falta de democratización institucional en el Hospital Garrahan es evidente, afectando  de manera negativa en las personas, tanto en su entorno laboral como social, repercutiendo, por ende, en el rendimiento laboral, en el clima laboral  y en la vida misma de los trabajadores.
Degrada el clima laboral, poniendo en riesgo la correcta atención de los pacientes.
 Produciendo dispendio del recurso humano, la notoria degradación de mis funciones jerárquicas;  con manifiestos propósitos  de aislarme y estigmatizarme.
 
                                                        Las  acciones  para violar mi integridad física, moral y social,  abuso de poder y la impunidad que concretaron, con un sumario infundado, mi desafectacion como Enfermero Jefe del Área Emergencias; y sabiendo de mi insuficiencia de conocimientos y falta absoluta de   experiencia previa, que ostento en la especialidad inmunizaciones, junto a la escasez y/o ocultamiento de recursos administrativos y técnicos. Hacen que la misión y funciones, impuestas contra mi voluntad lo interpreto como un acto  anticonstitucional, además, obligado a “hacer lo que no mande la ley”, Art. 19 de la Constitución Nacional), y la ley 24.004 (Ley de Ejercicio Profesional de la Enfermería)  en su  Art. 9 habla de “asumir responsabilidades acordes con la capacitación recibida”.
 
 De inmunizaciones (VACUNAS) desconozco todo (programas, políticas, técnicas, complicaciones etc.)  en ningún momento, en mis 30 años de enfermero profesional, me ocupé, ni trabajé en sectores de prevención y promoción de la salud y manifiesto algo mas irrefutable: “NO SE APLICAR VACUNAS”.             Desconozco las vías de administración
 (Intramuscular, subcutáneas o intradérmicas) de las distintas vacunas, sus efectos adversos, como se conservan, que precauciones e informaciones para los  padres, si existen vacunas especiales para niños con enfermedades crónicas, etc.
 
                                                       Creo, que lo dicho, hará  permisible que se generen primariamente disfunciones en la prestación del servicio, fomentando y provocando riesgos a los pacientes, luego, descrédito de mi persona,  devaluación de mi autoestima, pues estoy afectado en un lugar de trabajo, donde no puedo ayudar o auxiliar a mis compañeros. Sumo a esto, el  menoscabo de apoyo de mis inmediatos superiores de Enfermería y pares de la conducción.
 
                                                        Esperando que no ocurra, pero de provocarse, un mínimo riesgo sobre un paciente  hago exclusiva responsable  a la Directora de Enfermería Lic. LUISA PIEDRA.
                                                        Entendiendo, además, que la improcedente  la conducta hacia mi persona, de la mencionada funcionaria, la hacen responsable de dos importantes y riesgosos episodios de hipertensión arterial sufridos por acontecimientos surgidos en el sector de trabajo que se me impuso,  llegando a presentar registros de 190/110 de presión arterial,  que determinaron medicación  (diuréticos y sedantes) y mas de 2 horas de observación en Medicina Laboral, que quedan consignados  en mi historia clínica médica.  Aclarando que no soy portador de ninguna enfermedad  física ni psíquica  previa.
 
 Mis alteraciones psicosomáticas, comenzaron con la instada “coherencia” con la que la  Directora de Enfermería Lic. LUISA PIEDRA, sus “instrumentos administrativos” y la “asistencia”  de los Directores Médicos del Hospital, que son burócratas producto del clientelismo y/o del “amiguismo” político existente,  obtuvieron acosarme moral y profesionalmente.
 
                                                       Previo, a las características del trabajo impuesto, permítame, dar un imaginario  ejemplo:
un médico cardiólogo (Corazón)de 20 años de experiencia, sin ser consultado ni informado, por caprichos de funcionarios políticos, lo designan ,imperativamente, para que trabaje y gestione un consultorio de la especialidad de gastroenterología.(Estómago) .
Algo ilógico, incoherente, irracional, delictivo o criminal, coercitivo, inhumano, indecente, anticonstitucional.
Esta situación, pero en la realidad, esta aconteciendo en mi caso, solo que yo soy un Enfermero, situación (ser Enfermero), que espero no justifique este maltrato y los procedimientos corrompidos utilizados.
 
 
 
                                                        Narro, finalmente, las “Tareas, obligaciones y Responsabilidades”, impuestas dictatorialmente por el Consejo de Administración del Hospital de Pediatria S.A.M.I.C “Prof. Juan P. Garrahan”, consejo integrado por dos funcionarios del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos  Aires y dos del Gobierno de la Nación, elegidos, no por ser reconocidos y meritorios médicos Pedíatras (algunos no saben de niños, pues son médicos de adultos) ni por la utilización de algún tipo de concurso, ni por la idoneidad , ni por una trayectoria decente . Definitivamente son  favorecidos  y designados por el “clientelismo” y/o el “amiguismo” político del Gobierno de turno.
 
Todo el Consejo de Administración y las Direcciones de Hospital “responden” al método de selección citado, por ello la unión perversa de sus procedimientos administrativos y laborales (violencia laboral) , lógicamente, amparados y asegurados  legalmente , por el Estatuto sancionado por Decreto N 815 /PEN/89 (BO 26657).
 
Condenso algunas “tareas, obligaciones y responsabilidades”:
 
*Asumir la conducción del sector asignado
*Coordinar las actividades en el Sector.
*Coordinar con la Supervisora del Área, la planificación de las acciones a ejecutar.
*Determinar prioridades ante urgencias relacionadas con la vacunación y el tratamiento
   adecuado en cada caso.
*Preparar un programa informatizado de inmunizaciones.
*Orientar, formar y evaluar al personal de nuevo ingreso.
*Evaluar el desempeño del personal a cargo.
*Conocer las características de las vacunas a aplicar, vías de administración y efectos
   adversos.
*Evaluar técnicas y manipulación de vacunas realizadas por el personal a cargo.
 
 
Me remito, a lo ya enunciado, que es mi desconocimiento e ignorancia en la especialidad de Inmunizaciones.
 
Vacunar, no es un simple “pinchazo”, no  es cuestión “de práctica”, no “cualquier enfermero/a vacuna”, en mi caso, no se vacunar y si supiera igualmente no podría vacunar, la razón: hay que tener aprobado y certificado por el Ministerio de Salud de la Nación, el P.A.I  (Programa Ampliado de Inmunizaciones)  Obviamente no realicé nunca dicho programa, ni tampoco se me ofreció hacerlo hasta el momento.
 
Se me obliga, por una parte, a realizar tareas que desconozco y fundamentalmente, en contra de mi conciencia y de mi voluntad. Con la intención de presionar , para  atentar contra el ejercicio profesional de mi trabajo, dañar  mi reputación, burlando mi opinión,  dándome tareas por debajo de mis capacidades, tareas imposibles de realizar (por Ej. Preparar un programa informatizado de inmunizaciones)
 
 Todas las tareas mencionadas me  generan presión, desasosiego, angustia, pues mi impericia relacionada con las mismas me pone es un estado de alerta y de amenaza constante. Causante de las  alteraciones psicosomáticas, certificadas por Medicina Laboral, que ya determinaron  varias  licencias médicas, momentos de onda depresión  y pensamientos que rondan en presentar la renuncia al puesto laboral. Además  presento problemas de sueño, con la dificultad creciente, de dormir cada día menos horas.
 
 
Oras “tareas, obligaciones y responsabilidades”
 
*Participar en la  recepción y entrega de las vacunas para su aplicación.
*Controlar su conservación en uso diario y almacenamiento.
*Controlar el funcionamiento de las heladeras periféricas donde se almacenan las vacunas.
*Llevar el control de stock de vacunas.
 
 
Intencionalmente, se me estipulan tareas por debajo de mis capacidades profesionales, desacreditando mi rendimiento profesional demostrado en mis 19 años como Jefe de Enfermería del Área Emergencia, el fin es degradarme, atentar contra mi autoestima y finalmente violar mi Derecho a la Dignidad y seguir atentando contra mi integridad física y mental.
Un aporte mas, llevar el control de stock de vacunas, implica ingresar cada 15 días a una gran heladera (hemoteca) a 4 grados centígrados, durante aproximadamente media hora, para contar cientos de dosis de vacunas.
 
 
*Llevar registros de presentismo y horas extras del personal a su cargo.
*Prever las necesidades que surjan de las campañas de vacunación.
*Recoger datos para la estadística de la unidad.
*Promover reuniones periódicas con el personal a cargo.
*Lograr un óptimo trabajo administrativo.
 
 
Todas estas tareas de gestión, tienen primariamente un “problemita”, no se me dà  espacio físico (oficina), ni los elementos básicos (escritorio y silla). O sea, el mensaje es “gestione” 8 horas de  pie. La coherencia de la acción de denigrar otra ves está presente.
 
 
Otra modalidad de violencia laboral, que arbitrariamente  me impide, obstruye, restringe y de algún modo menoscaba como persona el libre ejercicio de mi profesión sobre bases igualitarias de los derechos y garantías constitucionales. Y esta modalidad tiene un solo nombre: discriminación.
 
 
 
Sin más, permítame mis  últimas reflexiones, que tienen que ver indiscutiblemente con mi situación y las mínimas esperanzas de lograr superarla. Puesto, ver que  la conducta violenta es ejecutada en Democracia por quienes teóricamente tienen el compromiso de cuidar a los ciudadanos,  cuando en el Estado  los principios de protección se trasforman en principios de terror, los resultados son catastróficos para los ciudadanos.
 Se crea un modelo autorizado para violar los Derechos Humanos, las circunstancias necesarias para el desarrollo permanente de la corrupción,  creando un contexto donde la relación entre violencia político burocrática, sufrimiento de los ciudadanos, inequidad, impunidad tienden al resquebrajamiento del sistema democrático y del Estado de Derecho.
 
                                                       Con el escenario que percibo, de  impunidad política, de violencia laboral que consolida y preserva la corrupción, de ausencia o ineficaz protección jurídica de y la apatía del Estado en la defensa de los Derechos Humanos “actuales”  de los ciudadanos, que juzgo, puede ser  producto de la nostalgia de muchos  funcionarios del gobierno actual, mas preocupados por  los Derechos Humanos del pasado que por los del presente.
 
                                                       Con el escenario referido,  vislumbro que mi auto-exclusión del ámbito laboral esta próxima,  además el mensaje institucional, es para mi clarísimo: el fin justifica los medios, pero quiero dejar  asentado que los medios utilizados (acoso moral, persecución laboral,mobbing”),  avalados y/o indicados por los insensibles burócratas del hospital pueden tener como fin: poner en riesgo mi vida o generar una lesión orgánica invalidante.
 
                                                       Sin más, esperando, la justa y reparadora ayuda necesaria, saludo a UD. muy atte.
                                    
                                                                          ABELANS MIGUEL
 
 
 
 
 
 
                                                        


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